¿Es ético el “nudging”?

Viernes 13 de octubre de 2017
Por Carroll Ríos de Rodríguez | crios@feylibertad.org

Richard Thaler recibió el Premio Nobel en Economía del 2017. Thaler es conocido por su trabajo en economía del comportamiento, o behavioral economics en inglés, que mezcla discernimientos psicológicos con ciencia económica. Es uno de los padres fundadores de la teoría del “nudge”, que literalmente significa empujar. En 2009 apareció su libro Nudge, co-escrito con Cass Sunstein, traducido al español como Un pequeño empujón (Nudge): el impulso que necesitas para tomar las mejores decisiones en salud, dinero y felicidad.

Foto: Getty Images

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¿Es ético dar empujones? ¿O depende de quién da el empujón? Thaler es partidario de modificar conductas usando la coacción gubernamental. Por ejemplo, algunas reglamentaciones pueden incentivar a los fumadores a abandonar el cigarrillo a favor del cigarrillo electrónico. Cuando la papelería hospitalaria requiere llenar una casilla para NO donar órganos, la mayoría de personas se convierten automáticamente en donantes. Pareciera ser inofensivo o hasta bueno que los gobiernos nos moldeen a fin de que seamos mejores personas. Los pensamientos detrás de esta postura, sin embargo, son: 1) dejados a nuestro libre albedrío, seríamos incapaces de cambiar para bien, 2) nadie velaría por nuestro bienestar en ausencia del gobierno paternalista, o estado-niñera, y 3) quienes dan el empujón son personas iluminadas que siempre nos guiarán en la dirección correcta. Estos tres enunciados son falsos.

La “sociedad” también puede darnos empujones para aquí y para allá, escribe Donald Boudreaux, profesor de economía en George Mason University. “Somos criaturas sociales que estamos profundamente influenciados por las opiniones y reacciones de nuestros conciudadanos. La retroalimentación que nos damos unos a otros mediante nuestra aprobación o desaprobación…nos empuja a actuar más apropiadamente, sin que simultáneamente empoderarnos para que mangoneemos a los demás.”

En el 2013, un pastor cristiano,  Mark Edington, escribió que hay tal cosa como el “Evangelio del Nudge”, validando la observación de Boudreaux.  A Edington no le gusta el hecho que Sunstein y Thaler describan el empujón como “paternalismo libertario”, pero considera que es una adecuada descripción de lo que significa ser cristiano. Empleamos nuestra libertad para luchar por alcanzar las expectativas que Dios tiene de nosotros, para ser mejores personas.

“Una función básica de cualquier tradición religiosa es ejercer una influencia positiva en el comportamiento humano,” escribe Edington. Además, Jesús casi nunca confrontó directamente a los que enseñaba, sino que les hablaba de forma indirecta, usando parábolas y ejemplos que incluso sorprenden a sus interlocutores.  En vez de responder un directo sí o no a la pregunta “¿Eres Rey?”, afirma “tú lo has dicho”. Con este estilo discursivo, Jesús nos hace ver las inconsistencias en los juicios de sus críticos, y contribuye así a que las personas, por su propia cuenta, se conformen a su ejemplo y doctrina.

Thaler considera que es más efectivo el empujón que la regulación directa que coarta nuestra libertad. Los diputados hoy en día se entrometen en nuestras vidas de una forma más burda de lo que querría ver Thaler.  Lo mismo ocurre con algunos predicadores modernos, opina Edington, amantes de la confrontación. Es más sano comprender la forma en que las personas razonan sus actos, y sus posturas morales.  

Por cuanto es más respetuoso de la dignidad de la persona, entonces, el enfoque de Thaler supera a la imposición forzosa. Sin embargo, aún cabe tener una discusión sobre la ética de empujar al prójimo, discusión a la cual nos invitan los jueces que otorgan el premio Nobel a este autor.

Ver: “Jesus, the Prophet of Nudge” por Mark Edington
https://www.huffingtonpost.com/mark-d-w-edington/jesus-the-prophet-of-nudg_b_2862432.html

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